Cheesecake o tarta de queso (SIN HORNO)

¡Hola mentes creativas!

Esta semana inauguro una nueva serie de recetas y comienzo por una que no va a dejar indiferente a nadie: cheesecake o tarta de queso sin horno.

 

cheesecake

Como os decía, esta semana inauguro una nueva serie de recetas. Serán todas recetas sin horno y en versión individual y, por supuesto, muy fáciles. Obviamente podéis hacerlas en versión “grande” cambiando los tarritos por un molde, pero a mi siempre me resulta más cómodo hacer las recetas así para poder regalarlas. Para que podáis identificar las recetas de esta serie llevarán al final del título “(SIN HORNO)”.

Comenzamos hoy por este cheesecake o tarta de queso americana porque es una receta muy básica que nos puede sacar de cualquier apuro. Además, al ser de queso, queda un postre para nada dulzón y con un sabor muy suave, ideal para las personas a las que no les gusta mucho el dulce.

El topping típico del cheesecake es el de fresa, pero podéis usar el sabor que más os guste (frambuesa, moras…) y si hacéis mermeladas caseras fijo que quedan de vicio. Lo mismo para las galletas, si tenéis unas favoritísimas poned esas en lugar de las María 😉

Y sin perder más el tiempo ¡vamos allá con la receta!

 

INGREDIENTES

  • 200 gramos de queso crema
  • 200 ml de nata para montar
  • 50 gramos de azúcar
  • 2 láminas de gelatina (+ agua para hidratarlas)
  • Galletas María
  • Mermelada o sirope de fresa

 

  1. Triturar un poco las galletas con ayuda de una batidora o un rodillo sin llegar a hacerlas polvo.
  2. Poner a hidratar las dos hojas de gelatina en un bol con agua fría.
  3. Poner a fuego medio el queso, la nata y el azúcar y remover hasta que se deshaga el queso sin que llegue a hervir. Incorporar la gelatina y remover hasta que se disuelva por completo. Quitaremos del fuego y colaremos la mezcla para asegurarnos de que queda fina.
  4. Para montar los vasitos pondremos una base de galletas trituradas y por encima echaremos muy despacio la mezcla de queso para no mover las galletas de la base. Meteremos a la nevera durante 1 hora para que se cuaje.
  5. Una vez haya cuajado ya podremos ponerle el topping de fresa y ¡listos!

 


 

cheesecake

 

Con esas cantidades os saldrá lo justo para 4 cheesecakes en tarritos de cristal. Si queréis hacer la versión tarta, la base de galletas la tenéis que hacer triturando las galletas del todo y mezclándolas con mantequilla para que os quede una base sólida, si no al cortarla se quedarán todas las galletas en el plato.

Podéis guardarlos durante 3-4 días en la nevera bien tapado para que no se reseque la parte de arriba y yo recomiendo sacarlos 15 minutos antes de comer para que esté muy cremoso.

El otro día me etiquetó una seguidora en el resultado de una de mis recetas y me hizo mucha ilusión así que ya sabes: si te animas a hacer alguna de mis recetas comparte una foto en tus redes sociales y etiquétame (Facebook, Instagram). Por supuesto no olvides suscribirte a mi canal de Youtube para no perderte ninguna vídeo-receta.  ❤❤❤

¡Nos vemos en el próximo post!

Mousse de limón en tartaletas

¡Hola mentes creativas!

Hoy vamos a preparar una receta fresquita y ligera que gustará a todo el mundo: mousse de limón en tartaletas de masa quebrada.

Mousse de limón

Los que lleváis un tiempo por aquí sabéis que el chocolate es mi pasión, pero últimamente me ha dado fuerte con el limón. Es un sabor menos empalagoso e imagino que por eso todos los postres que lo llevan han resultado ser un éxito a mi alrededor (les tenía un poco hartos con el chocolate, todo hay que decirlo jaja).

Hace más o menos un año os subí la receta del mousse de chocolate y nubes de Nigella, así que pensé que si el sabor del limón también tiraba tanto tenía que tener en el blog una receta de mousse, que fuera fácil y que no llevara muchos ingredientes.

Ese es precisamente el problema en muchas recetas que hay en internet: llevan muchos ingredientes, tardas horas en hacer la receta y encima no son nada fáciles. Así que trasteando un poco por la cocina se me ocurrió esta receta de mousse de limón y cuál fue mi sorpresa al ver que estaba buenísima y no había invertido en ella más de 20 minutos (sin la hora de nevera).

Imagino que ya estáis deseando verla así que ¡vamos allá!

 

 

INGREDIENTES

  • 300 ml de nata o crema para batir fría
  • 270 gramos de leche consensada
  • 150ml de zumo natural de limón (sin pulpa)
  • Tartaletas dulces de masa quebrada
  • Frutas para decorar

 

  1. Pondremos la nata bien fría en un bol y la batiremos con unas varillas hasta que esté semimontada. (Nota: en el vídeo me pasé y la monté casi entera. Realmente no pasa nada, pero a la hora de integrar los ingredientes tuve que insistir bastante).
  2. Por otro lado pondremos la leche condensada en un bol junto con el zumo de limón y removeremos hasta que se junten.
  3. Integraremos la nata con la mezcla de leche condensada y zumo con movimientos envolventes para que no se baje.
  4. Con ayuda de una cuchara iremos poniendo la mousse en la tartaletas. Tendrá una consistencia parecida a la del yogur, pero después de 1 hora en la nevera se quedará firme y esponjosa como una mousse. Decoraremos con frutas si queremos y ¡listo!

 


 

La cantidad os dará para unas 36 tartaletas pequeñas o 6 copas, por lo que si necesitáis menos tendréis que dividir la cantidad de ingredientes. Podéis conservarlas en la nevera durante 3-4 días (si es que llegan 😝).

 

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¡Nos vemos en el próximo post!

 

Tartaletas dulces de masa quebrada o brisa

¡Hola mentes creativas!

 

Hoy os traigo otra de mis recetas básicas que todo aspirante a repostero debe conocer: tartaletas para postre de masa quebrada o pasta brisa.

tartaletas5

 

Estaba el otro día en el súper comprando los ingredientes para una receta y me topé con las tartaletas. A parte de ser bastante carillas ¡estaban todas rotas! Y pensé: este es el tipo de cosas que no merecen la pena comprar a no ser que tengas mucha prisa. Y aquí os traigo hoy mi receta.

Es una masa con pocos ingredientes y tan fácil de hacer como juntarlos, así que no se le resistirá a nadie. Después del horneado es crujiente y con un sabor muy suave, apto para cualquier tipo de postre, pues no tapará otros sabores. No solo la podéis usar para las tartaletas, también como base de tartas o pies, empanadillas dulces… Os sacará de cualquier apuro repostero seguro.

Como no es una masa que necesite desarrollar gluten ni siquiera tendremos que amasarla. Como os dije antes con juntar todos los ingredientes hasta que tengamos una masa será suficiente. Ahora que las temperaturas son más altas la nevera será nuestro aliado, pues al llevar mantequilla se volverá inmanejable con el calor. En mi receta solo la meto una vez a la nevera, pero si es necesario podéis hacerlo de nuevo después de cortar los círculos y cuando ya la tengamos colocada en los moldes. En esas dos ocasiones con 20 minutos cada vez será suficiente.

 

Y después de estas acalaraciones ¡vamos allá con la receta!

 

 

INGREDIENTES

  • 200 gramos de harina
  • 50 gramos de azúcar
  • 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de sal

 

  1. Precalentaremos el horno a 200ºC
  2. Pondremos en un bol la harina, el azúcar y la sal y los mezclaremos bien. Incorporaremos la mantequilla y la integraremos un poco con los otros ingredientes. El calor de nuestras manos ayudará a esto.
  3. Entonces echaremos el huevo y amasaremos hasta que no se nos pegue a las manos. Es importante no amasar más de lo necesario. Envolveremos la masa en film y la meteremos durante 1 hora en la nevera.
  4. Cuando la tengamos fría la extenderemos con un grosor de unos 3mm (si queremos tartaletas muy crujientes pueden ser más finas) y cortaremos con un cortapastas redondo. Para conseguir un aspecto más similar a las tartaletas industriales podéis usar un cortapastas con bordes dentados.
  5. Pondremos los círculos en un molde de cupcakes sin manipular mucho la masa para no deformarla. Pincharemos la base y si las queremos muy planas pondremos algo de peso encima (con un puñadito de legumbres bastará).
  6. Hornearemos 15 minutos. Si le hemos puesto las legumbres se las quitaremos y hornearemos otros 7 minutos (total 22 minutos). ¡Listas!

 


 

Como veis en el vídeo yo las horneé sin ponerles peso y me subieron algo, así que si las queréis bien profundas ¡ponedles legumbres!

Espero que la próxima vez que necesitéis tartaletas para algún postre os planteéis hacerlas vosotros con esta receta. Os aseguro que no tienen comparación.

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¡Nos vemos en el próximo post!

 

Barritas de chocolate y OREO rellenas de caramelo

¡Hola mentes creativas!

Hoy vamos a hacer otra receta sin horno que podemos preparar ahora que ya nos da tanta pereza encenderlo: barritas de chocolate y galletas OREO rellenas de caramelo.

Barritas de oreo y chocolate

 

Como os decía, cuanto más se acerca el verano más pereza da encender el horno. Reconozco que ver las cosas cocinándose en el horno es uno de mis mayores entretenimientos en la cocina. Me quedo embobada viendo como las cosas van cambiando de forma, de tamaño, se van dorando… Ahora mucha gente estará pensando que estoy loca, pero es algo que me relaja muchísimo, podría estar horas mirando a través del cristal (por favor, si a alguien también le pasa esto que me diga que no estoy sola jaja).

En invierno, entre el calorcito del horno y la sensación de relajación que me produce, podría quedarme dormida perfectamente. Pero en verano es otra cosa. Me sigue encantando mirar pero, cuando me empieza a resbalar la primera gota por la frente, ya no es una sensación tan agradable jaja.

Por esa razón (y porque no todo el mundo tiene horno o le gusta usarlo) os he hecho durante estas semanas algunas recetas sin que tengáis que usarlo como es el caso de la de hoy.

La receta de hoy tiene todos los ingredientes para ser un éxito: chocolate y galletas OREO. Así que no os aburro más y ¡vamos allá con la receta!

 

 

INGREDIENTES

  • 1 paquete de galletas OREO
  • 50 gramos de mantequilla
  • Salsa toffee
  • Chocolate
  1. Trituraremos las galletas OREO con ayuda de una batidora hasta que las hagamos polvo.
  2. Derretiremos la mantequilla y se la echaremos a las galletas. Mezclaremos hasta que tenga la misma textura que la arena mojada.
  3. En un molde rectangular haremos una base con las galletas, prensándolas muy bien para que queden muy compactas. Echaremos por encima una capa de salsa toffee procurando que quede del mismo grosor en todos los lados y meteremos en la nevera durante una hora para que endurezca.
  4. Cuando haya pasado ese tiempo quitaremos el molde con cuidado de que no se nos rompa la base de galletas. Cortaremos tiras de unos 2 – 2,5 cm de ancho y luego esas tiras por la mitad para que nos queden de aproximadamente 10 cm de largo.
  5. Uniremos las tiras de dos en dos, de forma que quede la galleta por fuera y el caramelo en el centro. Las pondremos encima de una rejilla y echaremos chocolate derretido por encima intentando cubrir todos los lados. Dejaremos enfriar en la nevera y ¡ya las tendremos listas!

 


 

Espero que os haya gustado mucho la receta y que la llevéis a cabo porque ¡está buenísima! 

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¡Nos vemos en el próximo post!

Toffee o crema de caramelo

¡Hola mentes creativas!

Hoy os traigo la receta de salsa toffee o de caramelo, que es una salsa con el sabor de los tradicionales caramelos Solano (o los Werther’s Original).

Toffee casero

 

Es una receta muy versátil por la cantidad de usos que podemos darle: como relleno en bombones y chocolatinas, topping de helados y tartas… La semana que viene tendréis una receta para que veáis un ejemplo 😉

Como os he dicho antes tiene un sabor parecido a los caramelos Solano, aunque todo dependerá de lo tostado que dejéis el azúcar. En mi caso, como veis por el color oscuro, lo he tostado bastante (tostar no es quemar, ¡ojo!), ya que la receta que iba a hacer ya era bastante dulzona y no quería que empalagara. Cuanto más oscuro sea vuestro toffee (y repito, hay que tener cuidado de no quemar el azúcar), más sabor a tostado tendrá (se irá acercando al sabor del caramelo normal).

Yo he utilizado azúcar blanco, pero no hay ningún problema en usar azúcar moreno. Solo tenéis que tener en cuenta que ya partís de un sabor tostado, así que vigilad que no os quede con un sabor demasiado fuerte.

Una vez hecho os durará aproximadamente una semana en la nevera. Si lo vais a necesitar caliente, podéis volverlo a calentar en el fuego (yo prefiero evitar el microondas).

¡Vamos allá con la receta!

INGREDIENTES

  • 115 gramos de azúcar
  • 50 gramos de mantequilla
  • 200 ml de nata o crema para batir

 

  1. Comenzaremos poniendo en un cazo, preferiblemente alto, el azúcar y la mantequilla a fuego fuerte. No removeremos hasta que veamos que empieza a formarse el caramelo, pues si no podríamos integrar el azúcar en la mantequilla y que se disolviese.
  2. Cuando veamos que la mantequilla y el azúcar se están derritiendo y empezando a coger color removeremos para evitar que se nos queme y tostaremos hasta el punto deseado (cuanto menos tostado, más dulce).
  3. Una vez tengamos el caramelo a nuestro gusto incorporaremos la nata con mucho cuidado, porque puede ser peligroso. La nata comenzará a hervir rápidamente y se formarán muchas burbujas hacia arriba que pueden quemaros (de hecho, mientras grababa el vídeo, por estar mirando que estuviera enfocado me saltó una gota de toffee en la mano que me ha dejado un “bonito recuerdo”), por eso recomendé un cazo alto. Si se os solidifica el caramelo al echar la nata no pasa nada, removéis hasta que se disuelva. Para evitarlo tenéis que echar la nata más lentamente.
  4. Dejaremos en el fuego hasta que haya cogido la textura que queremos. Para mi la ideal es cuando tiene la consistencia de chocolate derretido, porque cuando se enfría queda una salsa cremosa.
  5. Meteremos el toffee en un recipiente hermético y dejaremos en la nevera hasta que vayamos a usarlo. ¡Listo!

 


 

¿Qué os ha parecido la receta? Fácil, ¿verdad? Si os ha quedado alguna duda podéis preguntármela en los comentarios o a través de mis redes sociales (Instagram, Facebook).

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¡Nos vemos en el próximo post!

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